Quito, Ecuador 9 de
noviembre de 2001
Décima Conferencia de
Primeras Damas, Esposas
y Representantes de Jefes de Estado y de
Gobierno de las Américas
1.-
NOSOTRAS, las Primeras
Damas, Esposas y Representantes de Jefes de Estado y de Gobierno de las
Américas, reunidas del 7 al 9 de noviembre de 2001 en Quito, Ecuador, con
ocasión de celebrarse la Décima Conferencia “Adolescentes de las Américas: Forjadores de un Nuevo Milenio”,
reafirmamos nuestro compromiso de contribuir al desarrollo y bienestar de
nuestros adolescentes y fomentar su
capacidad de participación, reconociendo sus derechos y su potencial, sin
discriminación, para forjar un presente y un mañana mejor.
CONSIDERANDO
2.-
QUE, en la década
pasada, la creación de las Conferencias como mecanismo de concertación de
voluntades y posibilidades coadyuvó a que las Primeras Damas, Esposas y
Representantes de Jefes de Estado y de las Américas, actuáramos como agentes de
desarrollo e impulsoras de cambios dentro de nuestros países; y habiendo
contribuido significativamente a la erradicación del sarampión y otras
enfermedades previsibles; al
mejoramiento del registro de los niños que garantice el derecho al nombre y a
la nacionalidad; a la reducción de la mortalidad materna; a la revalorización
del papel de la mujer en los diferentes ámbitos; a la disminución de las
inequidades de género; a la prevención y
atención de la violencia familiar; a la promoción del acceso de las niñas y
niños a sistemas educativos de calidad, incluyendo la educación de la primera
infancia y la mejora en los cuidados y
servicios de salud, entre otros avances.
3.-
QUE el Plan de
Acción de la III Conferencia de Jefes de Estado de las Américas para fortalecer
la democracia, crear la prosperidad y desarrollar el potencial humano, adoptado
en Québec, Canadá, del 20 al 22 de Abril
de 2001, contempla varios temas de interés social que a su vez han sido materia
de preocupación de las Primeras Damas, Esposas y Representantes de Jefes de Estado y de
Gobierno de las Américas.
4.-
QUE los
acelerados cambios producidos a nivel mundial como consecuencia de la
globalización y sus impactos positivos y negativos, nos obligan a plantearnos
nuevos paradigmas y retos para canalizar alternativas y propuestas conducentes
a alcanzar el desarrollo social de nuestros pueblos, reconociendo a las y los
adolescentes como actores principales de este proceso y portadores de
creatividad, solidaridad, espíritu crítico, energía y esperanza para este nuevo
milenio. Debemos prestar especial atención a las y los adolescentes en pobreza
y en situaciones de desventaja y exclusión social, quienes tienen menores
oportunidades de participación en la economía nacional y global.
5.-
QUE, la
adolescencia, grupo poblacional de aproximadamente 160 millones en los países de esta región,
constituye no una transición entre la niñez
y la adultez, sino una etapa que tiene características propias, siendo
que las y los adolescentes, pese a las diversidades geográficas, culturales y
económicas, enfrentan situaciones comunes en torno a los retos educativos y
laborales, a los riesgos de salud y violencia, y a la limitación de espacios de participación
propia en la sociedad civil.
6.-
QUE, existe una
diversidad de esfuerzos en las políticas, programas y proyectos para y con
adolescentes que requieren ser coordinados a través de mecanismos que permitan
compartir, difundir y dar a conocer, de manera integral, las experiencias,
capacidades y aprendizajes desarrollados por los Gobiernos, los propios
adolescentes y las diversas organizaciones de la sociedad civil para promover
la cooperación horizontal entre nuestros países.
7.-
QUE, del 26 al 29
de junio de 2000, se realizó en la ciudad de Lima, Perú, el Foro de Adolescentes de las Américas con la participación de
26 países de la región, en donde se ratificó como prioritaria la necesidad de brindar atención integral a
la temática adolescente para el fortalecimiento de su proyecto de vida y
participación ciudadana.
8.-
QUE, reafirmamos
los compromisos adoptados por la mayoría de nuestros países en la Convención
sobre los Derechos del Niño (Nueva York, 1989), y sus protocolos sobre la venta
de niños, prostitución y pornografía infantil y sobre participación de los
niños en conflictos armados; la Convención 182 de la OIT (sobre las peores
formas de trabajo infantil) y la Convención OIT 183 (sobre el salario
mínimo). Así como muchas de las
acciones invocadas en la Cumbre Mundial
de la Infancia (Nueva York, 1990), Conferencia Mundial de Educación para todos
(1990), Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el
Desarrollo, (Río de Janeiro, Brasil, 1992), Río +5, 1997, la Conferencia
Internacional de Población y Desarrollo (El Cairo, 1994), la Cumbre Mundial
sobre Desarrollo Social (Copenhague, 1995), la IV Conferencia de la Mujer
(Beijing, 1995), El Cairo + 5 (Nueva York, 1999), Beijing +5 (Nueva York,
2000), Copenhague +5 (Ginebra, 2000), el Programa Regional de Acciones para el
Desarrollo de la Juventud en América Latina (PRADJAL) y el Programa de Acción
Mundial para la Juventud para el año 2000 y siguientes, adoptado por la
Asamblea General de las Naciones Unidas en 1995 y cuya aplicación fue recogida
en la Declaración de Lisboa sobre Políticas y Programas relativos a la Juventud
(1998), la Declaración Final de la Comisión Internacional por los Derechos de
la Juventud y la Adolescencia (Sao Paulo, 1999); la Declaración Final de la
Décima Conferencia Iberoamericana de Ministros de Juventud (Panamá, 2000); La
Declaración Final de la Décima Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de
Gobierno (Panamá 2000).
9.-
QUE la Declaración
de Québec, Tercera Cumbre de las Américas, reitera que la protección del medio
ambiente y el uso sostenible de los recursos naturales son esenciales para
generar prosperidad y para la sostenibilidad de las
economías de la región, así como para la calidad de vida y salud de las
generaciones presentes y futuras.
10.-
QUE la Declaración
y Plan de Acción adoptados por la mayoría de nuestros países, en la
Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la
Xenofobia y Formas Conexas de Intolerancia de
Durban, Sudáfrica, en septiembre de 2001, es un compromiso para eliminar
las formas de discriminación múltiple, en particular contra las y los
adolescentes y las mujeres.
RECONOCIENDO
11.- Los avances logrados en la
cobertura y calidad en la educación secundaria y el acceso a ésta de sectores
marginados de la sociedad, somos conscientes, sin embargo, que debemos prestar
también atención al persistente problema de la deserción y repitencia
escolar, y a la necesidad de una
educación de calidad que fortalezca el desarrollo integral y la
capacitación técnica de las y los adolescentes.
12.- La escasa oferta y el
insuficiente acceso a cuidados y servicios de salud adecuados para
adolescentes, que tengan en cuenta sus necesidades, en especial de orientación, educación, información y
atención en salud sexual y reproductiva, en embarazo adolescente, en paternidad
responsable, en VIH/SIDA y en las
infecciones transmitidas sexualmente.
13.- El impacto negativo de todas
las formas de violencia en el desarrollo pleno e integral de las y los
adolescentes y la necesidad de trabajar en la formación de una cultura de
tolerancia y paz.
14.- La amplia influencia que ejercen
los medios de comunicación en el desarrollo y bienestar de las y los
adolescentes.
15.- La necesidad de brindar
especial atención a los derechos de las y los adolescentes con discapacidad,
incluyendo su acceso a la educación.
16.- La condición de sujetos de
derechos y deberes de las y los adolescentes y la escasez de oportunidades para
su progresiva participación ciudadana.
17.- Los problemas y demandas de
las y los adolescentes en razón de su condición de género, diversidad cultural
y ubicación en contextos rurales y urbanos.
POR LO TANTO,
ACORDAMOS
18.-
REITERAR nuestro
compromiso de impulsar y promover las capacidades y potencialidades de las y
los adolescentes, en condiciones de igualdad de oportunidades, fomentando la
transformación de la visión del adolescente problema por la del adolescente
propuesta, protagonista de cambios positivos y verdaderos actores del proceso
de desarrollo de nuestros países.
19.-
APOYAR la labor que realizan los Jefes
de Estado y de Gobierno de las Américas, en particular en la ejecución de la
Agenda 21, adoptada en la Cumbre de la Tierra, a fin de alcanzar el desarrollo
sostenible mediante la protección del medio ambiente y el ejercicio pleno del
derecho a una vida saludable y productiva en armonía con la naturaleza.
20.-
RESPALDAR y acoger el
pronunciamiento del Foro de Adolescentes de las Américas, que figura como anexo
a la presente Declaración, en el cual se abordan los temas de identidad,
liderazgo, plan de vida, redes sociales,
derecho a la participación y
exhorta a las autoridades de nuestros países a promover el liderazgo
adolescente como mecanismo eficaz y multiplicador de cambios positivos para las
y los adolescentes de la región.
21.- DECLARAR nuestra firme voluntad para fomentar los derechos humanos,
las libertades fundamentales, y oportunidades de las y los adolescentes como un
indicador de progreso efectivo para ellos mismos y para la sociedad, así como
para la consolidación de la democracia
y una cultura de paz en nuestros
países.
22.-
REAFIRMAR nuestro compromiso para impulsar y fortalecer políticas públicas e
iniciativas de desarrollo concernientes a la adolescencia, con especial
atención a las y los adolescentes en situación de riesgo o exclusión social en
particular en las áreas de salud, estilos de vida saludables, educación y
capacitación para el trabajo y, con mayor énfasis, la ampliación de la
participación ciudadana de las y los adolescentes en todos los ámbitos de la
sociedad.
23.-
REITERAR nuestro compromiso
para aunar esfuerzos, coordinar acciones y compartir experiencias que
contribuyan a incrementar en nuestros respectivos países el acceso a la
capacitación, información y adecuada tecnología, así como asegurar la plena
participación de las y los adolescentes en la calidad y permanencia en el
sistema educativo, especialmente de las mujeres.
24.-
PROMOVER contextos
sociales saludables, en especial, el
fortalecimiento de la familia, de instituciones para la protección y las
organizaciones de adolescentes, que constituyan un apoyo para su bienestar y
desarrollo.
25.-
APOYAR la creación o
mejoramiento de servicios integrales
de salud dirigidos a las y los
adolescentes, en la orientación, educación, información para la prevención y
atención, con énfasis en salud sexual y reproductiva, en VIH/SIDA y en otras
infecciones transmitidas sexualmente, así como respecto al uso indebido de
drogas, alcohol, tabaco y otras sustancias psicoactivas.
26.-
FOMENTAR la educación
integral de la sexualidad de las y los adolescentes desde la familia, en la
escuela y en la comunidad, para el desarrollo de su afectividad que favorezca
una sexualidad responsable y sana.
27.-
ABORDAR el problema
de la violencia en todas sus formas, fortaleciendo los espacios de convivencia
pacífica desde y para las y los adolescentes a fin de que éstos se conviertan
en creadores y líderes de una cultura
de paz.
28.-
IMPULSAR campañas de
sensibilización, especialmente a través de los medios de comunicación, para y
con adolescentes, a fin de crear consensos a favor de una cultura de paz que
permita el reconocimiento de sus aportes, necesidades y participación en el
bienestar y desarrollo social.
29.-
PROCURAR la aprobación
de políticas públicas para la protección de las y los adolescentes con
discapacidad para garantizar su no discriminación y el disfrute de sus
derechos, conforme a las Normas Uniformes sobre Igualdad de Oportunidades para
Personas con Discapacidad, incluyendo el acceso a la educación
30.-
PROMOVER la creación o
fortalecimiento de instancias nacionales, subregionales
y regionales integradas por los Gobiernos, la sociedad civil, los organismos de cooperación internacional,
y en especial las y los adolescentes para el diseño y ejecución de propuestas
integrales que armonicen las prioridades nacionales con los mandatos
institucionales de la cooperación internacional a fin de ir consolidando
mecanismos nacionales, subregionales y regionales
para el mejoramiento de las políticas, programas y proyectos para adolescentes.
31.-
APOYAR a la Secretaría Pro-Témpore
con la colaboración del anterior y posterior país sede, para el oportuno y
eficaz seguimiento de los compromisos
adoptados en la Declaración y en el Plan de Acción de la Conferencia, a
fin de reafirmar nuestro papel proactivo en el
desarrollo social de nuestros países.
32.- CELEBRAR
las Conferencias de Primeras Damas, Esposas y Representantes de Jefes de
Estado y de Gobierno de las Américas cada dos años, a partir de 2003.
33.-
RECONOCER y agradecer
al Gobierno del Perú por la realización del Foro de Adolescentes de las
Américas, así como la reunión técnica preparatoria de la Décima Conferencia.
34.-
FELICITAR y agradecer
profundamente a nuestra anfitriona, señora María Isabel Baquerizo de Noboa,
Primera Dama del Ecuador, al Gobierno y al pueblo del Ecuador por la acogida
brindada, así como al Comité Organizador
y su equipo técnico por el trabajo desarrollado para la realización de
esta reunión.
35.-
RECONOCER y agradecer
la valiosa colaboración brindada por la OIT, PNUD, PMA, ONUSIDA, UNESCO, UNFPA, UNICEF, OPS/OMS, OEA, CIM, IICA, OIJ, USAID e
Instituto Interamericano del Niño, para el desarrollo y la Organización de esta
Décima Conferencia, así como también a las demás Agencias de Cooperación y
Patrocinadores por su contribución y apoyo, invocándoles a fortalecer la
coordinación interagencial en los proyectos para
adolescentes. Asimismo, destacamos el apoyo de las instituciones
gubernamentales y no gubernamentales, y otros actores de la Sociedad Civil que
concurren con el aporte de iniciativas y recursos para el desarrollo de nuevos
planes, programas y proyectos destinados a atender a la población adolescente
de las Américas.
36.- ACEPTAR el gentil ofrecimiento de la Primera Dama de
México para que su país sea sede de la Décimo Primera Conferencia de Primeras
Damas, Esposas de Jefes de Estado y Representantes de Gobierno de las Américas
a realizarse en el segundo semestre del año
2002, con el Tema: “ Niñez y Pobreza”.
37.- ACEPTAR también el gentil ofrecimiento de la Primera
Dama de República Dominicana para que su país sea sede de la Décimo Segunda
Conferencia de Primeras Damas, Esposas de Jefes de Estado y Representantes de
Gobierno de las Américas a realizarse en el año
2003, con el Tema: “Juventud y Pobreza”.
Pronunciamiento de
los Estados Unidos. Los Estados Unidos y otros países entienden
que, con respecto de los y las adolescentes, las referencias en este documento
a “servicios”, “servicios de salud” y “salud sexual y reproductiva” no incluyen
el aborto.
Firmada en la ciudad de San Francisco de Quito, Ecuador, en
dos originales español e inglés, a los nueve días del mes de noviembre del año
dos mil uno.