COMERCIO ELECTRONICO: ALTERNATIVA PARA PERSONAS DE RECURSOS LIMITADOS
Germán Pérez Benítez
Francisco Rubio Nieto
Centro de Estudios de la Tecnología y Sociedad de la Información-CENTIC
Perú
Abril 2003
Las PYMEs en Perú
El término PYME genera cierta confusión en Perú ya que algunos entienden por él pequeña y mediana empresa, mientras que otros lo comprenden como pequeña y micro empresa, de hecho existe a veces el uso de la palabra “Mype” (micro y pequeña empresa) para referirse a las segundas, reservándose Pyme para pequeña y mediana. En general la palabra “micro empresa” suele esconder el autoempleo no deseado, en todo caso etapas empresariales tempranas, inmaduras o de incubación.
Existen diversas formas de considerar tamaños de empresa según el criterio o combinación de criterios que consideremos y sector que estemos considerando: por monto de ventas, por tamaño de recursos de capital, por número de empleados, etc.
Es interesante esto ya que el criterio más recurrentemente usado (número de empleados) en ocasiones hace llegar distorsión cuando bienes de capital grandes o algunos tipos específicos de servicios de alto valor pueden ser operados o prestados por un escaso número de empleados y a la inversa, así por ejemplo puede maniobrar pequeñas tripulaciones embarcaciones altamente automatizadas de gran tonelaje en transporte marítimo, o un escaso número de consultores financieros pueden generar ventas de millones de dólares. Sensu contrario una cooperativa agrícola campesina relativamente numerosa en zonas de escaso desarrollo económico, alcanza trabajar grandes extensiones de tierras poco productivas generando escasos ingresos.
Sentado lo anterior y atentos a las excepciones que el sentido común nos provea, seguimos al documento “Visión Estratégica para el Desarrollo y Promoción de la Pequeña Empresa” publicado por el Comité de la Pequeña Industria de la Sociedad Nacional de Industrias (COPEI-SNI) que propone integrar en el Perú bajo el concepto de pequeña empresa a todas las unidades económicas desde 1 a 200 personas ocupadas, abarcando así a las microempresas, pequeñas empresas y medianas empresas.
El sector PYME-MYPE
ha ido cada vez ganando más importancia dentro del quehacer nacional, así como
en casi todos los países, principalmente debido a la posibilidad real y
potencial de generar empleo y de crear y democratizar la riqueza. En Perú la pequeña empresa representa
aproximadamente el 98% de todas las empresas, da empleo al 75% de la población
económicamente activa (PEA) y genera aproximadamente el 42% del PBI. Estos
porcentajes son unos de los más altos de América Latina y, posiblemente del
mundo, lo que demuestra que es un sector muy importante de la economía
nacional.
No obstante la gran importancia del sector PYME-MYPE, éste tiene que enfrentar serios obstáculos para su desarrollo como falta de capital, escaso acceso al crédito, restricción de mercado, bajo uso de tecnología, pobre acceso a información, limitada posibilidad de capacitación, un sobredimensionamiento de las microempresas, especialmente de microempresas de sobrevivencia que se encuentran en un permanente estado de precariedad e inestabilidad extremas y con muy baja productividad. A todos estos obstáculos hay que agregar una gran informalidad del sector que se traduce en una competencia desleal, que es agravada aun más por el contrabando.. La informalidad pasiva se da principalmente entre las microempresas en sus primeros momentos de existencia y entre las de sobrevivencia que difícilmente cuentan con los medios para formalizarse y que desconocen las normas. Estas microempresas conforme van creciendo y madurando comienzan a formalizar su condición poco a poco. En la informalidad activa se incurre por decisión empresarial propia y no está ligada a un tamaño específico ni a la falta de recursos para cumplir con sus obligaciones sino a una actitud de búsqueda de privilegios y ganancias fáciles.
El anterior panorama sombrío, goza, no obstante de algunas luces esperanzadoras, así, el dinámico crecimiento del microcrédito en el país con una tasa de morosidad del mercado casi la mitad de la del sistema (“los pobres pagan sus deudas”), el recambio generacional que supone la entrada de jóvenes a la gestión y producción para los cuales las nuevas tecnologías son naturales (especialmente en áreas peri-urbanas), existe una promoción y apoyo públicos progresivos, con instituciones como la Comisión de la Promoción de la Micro y Pequeña Empresa-Prompyme, Senati, sensibilización de organismos de promoción de exportaciones, fomento de la agremiación, etc. Igualmente es esperanzador el iniciado proceso de regionalización de un país fuertemente centralizado hasta ahora como el Perú que acerca a las pymes y en general a todos los agentes sociales y económicos al poder público.
De forma interesante, los agentes no pequeños, medianos ni micros, sino las grandes empresas, son unos exponentes reconocibles del “sector privado” que al tiempo que reconocen la potencialidad de negocio eficiente y creación de mercado a que llevan el trabajar con pymes y mypes, comprenden cada vez más la importancia de incorporar a su cultura organizacional temas como la responsabilidad social y buena reputación corporativa.
Pensar sólo en el negocio, no es negocio en absoluto.
Infraestructura para Comercio Electrónico
Para poder incorporar el comercio electrónico al sector PYME-MYPE es necesario contar con acceso a una infraestructura básica de tecnologías de la información y comunicaciones (TIC), las se encuentran pobremente difundidas entre las empresas de este sector. Existen diversos factores que limitan la difusión de las TIC entre estas empresas, algunos de ellos son de orden interno como el no ver a las TIC y a Internet como una herramienta de gestión, manejo informal de la empresa, falta de equipos de cómputo, inadecuado conocimiento de las herramientas tecnológicas, limitada disponibilidad de tiempo por parte del empresario y gerencia no preparada. Otros factores en cambio no atañen directamente a la empresa como la falta de orientación en las cabinas de acceso a Internet, pobre infraestructura de cabinas y conexiones a Internet fuera de Lima y en especial en el ámbito rural, costos de acceso y complejidad de la información obtenida.
No obstante y de nuevo las sombras tienen sus luces.

Si bien es cierto que la penetración de computadoras y de conexiones a Internet en el hogar y las pequeñas empresas es baja, existen en Perú lo que se conoce como “cabinas públicas” o “cabinas de acceso a Internet” que son lugares de uso comunitario donde se puede alquilar una computadora con acceso a Internet por un precio bastante bajo (0.5-1.0$/hora). El fenómeno de las cabinas Internet en Perú es responsable de que el número de usuarios de Internet sea paradójicamente alto cuando se lo compara con otros índices de penetración de las TIC.
Cuadro 1. Indicadores TIC en Perú
|
INDICADOR |
PENETRACION |
FUENTE |
|
Líneas de Telefonía Fija |
6,15 por cada 100 hab. |
OSIPTEL, 2002 |
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Computadoras Personales |
4,79 por cada 100 hab. |
UIT, 2001 |
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Usuarios de Internet |
11,5 por cada 100 hab. |
UIT, 2001 |
|
Cabinas de Acceso a Internet |
1740 |
OSIPTEL, 2001 |
Como se puede observar en el Cuadro 1, la penetración de usuarios Internet no guarda relación con la penetración de PCs o líneas telefónicas, sino que es apreciablemente mayor debido a que una alta proporción de usuarios acceden a Internet desde cabinas públicas. Según Apoyo, en Lima a junio del 2002 más de un 70% de los usuarios de Internet accedían desde cabinas, demostrando el importante papel de las cabinas en la difusión del acceso a Internet.
A pesar de que se pueden encontrar cabinas en todos los departamentos de Perú, éstas se encuentran en su gran mayoría ubicadas en las principales ciudades, llegando Lima a concentrar hasta un 70% del número total de cabinas del país (Fundación Chasquinet, 2000).
Datos más recientes (declaraciones en prensa del Organismo Supervisor de la Inversión Privada en Telecomunicaciones-Osiptel) nos situarían en Abril del 2003 ya en 2.500 cabinas públicas, de las cuales la mitad estarían fuera de Lima.
Por otro lado las cabinas son también en sí mismas pequeñas empresas que se ven afectadas por muchos de los mismos problemas que las demás pequeñas empresas.
Adicionalmente al desarrollo de las cabinas que alivian la carencia de PCs y acceso a Internet, también se han desarrollado otras iniciativas para proveer herramientas de gestión informatizadas a las pequeñas empresas. Por ejemplo, se lanzó la Oficina Virtual que proporcionaba el manejo de la contabilidad de la empresa, agenda electrónica, envío de alertas a teléfonos móviles, envío de faxes, envío de cartas y otras desde cualquier computadora conectada a Internet.
Para el desarrollo del comercio electrónico también es necesario contar con medios de pago electrónicos como tarjetas de crédito. Lamentablemente la difusión de las tarjetas de crédito es muy baja en la población peruana. Según datos del INEI, en el año 2000 sólo el 9% de los hogares de Lima contaban con una tarjeta de crédito. Debido a esta baja disfusión de las tarjetas de crédito se han tenido que desarrollar medios de pago alternativos como tarjetas prepago y tarjetas de débito, las que según Apoyo han sido empleadas para liquidar el 18% de las transacciones electrónicas a junio del 2001.
Panorama 2003
En el Perú existen claros avances de conectividad, con disposición de muy interesantes tecnologías “allways on” y de buen ancho de banda, ADSL y cablemodem, dispuestos por el operador dominante Telefónica y por su filial de cable, respectivamente.
Estas tecnologías, especialmente el ADSL han impulsado el fuerte crecimiento observado de cabinas públicas, al tiempo que hecho llegar un mejor internet a las Pymes-Mypes.
Respecto al e-gob, existe un proyecto serio impulsado por la Presidencia del Consejo de Ministros.
Volviendo el e-commerce en sí, indicar que si bien suele atacarse el concepto vía “sujeto” de comercio, B2B, G2B, B2C, etc., para los países emergentes (países “pymes”) es interesanet abordarlo vía “objeto” de comercio, llegando a lo que la Comunidad Andina definió como Objeto de Comercio Tangible y Objeto de Comercio Intangible, OCT y OCI. El primero nos lleva al comercio electrónico de distribución indirecta (ha de ser transportado), el segundo a que el transporte se basa en la misma red.
Las posibilidades son substancialmente mejores en el segundo de los casos.